Preguntas frecuentes sobre implantes
y cirugía maxilofacial

Perder un diente, tener poco hueso o necesitar una cirugía oral genera muchas dudas. En esta guía, el Dr. Ángel Fernández Bustillo responde a 50 preguntas habituales sobre implantes dentales y cirugía oral y maxilofacial desde la experiencia clínica y con un enfoque saludable donde prima la funcionalidad, la estética y la estabilidad del tratamiento a largo plazo. Cada paciente tiene una anatomía, una salud y unas necesidades diferentes; por eso estas respuestas sirven para orientarse, pero el diagnóstico y el plan de tratamiento siempre deben ser personalizados.

Antes de decidirse por un implante

¿Cómo sé si soy candidato para un implante dental?

La mayoría de las personas que han perdido uno o varios dientes pueden valorar un tratamiento con implantes, pero la indicación no se decide solo por la edad o por una radiografía. Hay que revisar la salud general, la encía, la cantidad y calidad del hueso, la mordida, los hábitos de higiene y las expectativas del paciente. En Clínica Bustillo & López planteamos cada caso de forma personalizada para ofrecerte el mejor tratamiento.

¿Hay una edad máxima para colocarse implantes dentales?

No existe una edad máxima fija. Lo importante es el estado de salud, la capacidad de cicatrización, la situación del hueso y la posibilidad de mantener una higiene adecuada. Una persona mayor sin problemas de salud puede ser buena candidata, mientras que otra más joven puede necesitar controles más frecuentes ante una enfermedad de las encías, el tabaco u otro factor de riesgo. La valoración debe incluir la medicación habitual y, cuando sea necesario, la coordinación con el médico del paciente.

¿Puedo ponerme implantes si tengo diabetes?

La diabetes no impide siempre colocar implantes, pero debe estar bien controlada. Un mal control glucémico puede aumentar el riesgo de infección y dificultar la cicatrización. Antes de indicar la cirugía se revisan la historia médica, los últimos controles y la medicación; en determinados casos conviene coordinarse con el médico que trata la diabetes. También son especialmente importantes la higiene oral, el abandono de hábitos, como el tabaco, que dificultan la recuperación y las revisiones posteriores.

¿Se pueden colocar implantes si fumo?

Sí. Es fundamental tener en cuenta que fumar aumenta el riesgo de mala cicatrización, infección y problemas a largo plazo alrededor de los implantes. El riesgo depende, entre otros factores, de la cantidad de tabaco, el estado de la encía y la complejidad de la cirugía. Lo más recomendable es dejar de fumar antes del tratamiento y mantener esa decisión después. Si no es posible, el paciente debe conocer que el pronóstico puede ser menos favorable y que necesitará un seguimiento muy riguroso.

¿Qué pruebas necesito antes de colocarme un implante dental?

La planificación comienza con una exploración de la boca, la encía y la mordida, además de las pruebas de imagen necesarias. En muchos casos se solicita una tomografía de haz cónico para conocer en tres dimensiones el volumen de hueso y la posición de estructuras anatómicas importantes. También pueden ser necesarias fotografías, registros de la mordida o modelos. Las analíticas u otros informes médicos se piden solo cuando la historia clínica o la intervención prevista lo justifican.

¿Qué enfermedades y medicamentos debo comunicar antes de la cirugía?

Es importante informar de todas las enfermedades, alergias, intervenciones previas y medicamentos, incluidos anticoagulantes, antiagregantes, tratamientos para la osteoporosis y complementos alimenticios. No debe suspenderse ninguna medicación por cuenta propia. Con esa información, el cirujano puede valorar riesgos, adaptar la intervención y, si procede, consultar con el médico responsable. Ocultar un dato por parecer poco importante puede afectar a la seguridad del tratamiento.

¿Qué diferencia hay entre un dentista implantólogo y un cirujano oral y maxilofacial?

El dentista con formación en implantología puede realizar tratamientos sencillos con implantes cuando la salud bucodental es favorable. El cirujano oral y maxilofacial es además médico especialista y está formado para diagnosticar y tratar quirúrgicamente enfermedades de la boca, los maxilares y la cara. Esa formación resulta especialmente relevante en casos con poco hueso, anatomía compleja, infecciones, quistes o cirugías de mayor dificultad. El criterio principal debe ser la experiencia real del profesional en el problema concreto del paciente.

¿Cuándo conviene pedir una segunda opinión sobre implantes?

Una segunda opinión bien realizada debe partir de una exploración y de pruebas diagnósticas suficientes; no consiste en valorar un presupuesto de forma aislada. El objetivo es que el paciente pueda decidir con información clara y expectativas realistas.

Cómo es el tratamiento con implantes

¿Duele ponerse un implante dental?

La colocación se realiza con anestesia local, por lo que durante la cirugía no debería sentirse dolor. Tras la intervención puede aparecer inflamación, sensibilidad o molestias parecidas a las de otras intervenciones dentales. Su intensidad depende de la complejidad del caso y de cada persona. Seguir la pauta indicada, aplicar frío local cuando corresponda y respetar las recomendaciones de alimentación e higiene suele facilitar la recuperación. Un dolor intenso o que aumenta con los días debe revisarse.

¿Cuánto dura una cirugía de implantes?

Depende del número de implantes, de si hay que extraer dientes, regenerar hueso o realizar otra técnica complementaria. Un implante sencillo en situación favorable de hueso puede requerir poco tiempo ( 15 minutos de cirugía), mientras que una rehabilitación completa necesita una intervención más larga (1 hora) y una planificación diferente. Dar una duración determinada antes de estudiar el caso puede crear falsas expectativas. Tras las pruebas diagnósticas, el equipo explica el procedimiento previsto y el tiempo aproximado de la cita.

¿Cuánto tarda un tratamiento de implantes de principio a fin?

No hay un único plazo. Influyen la cicatrización, la calidad del hueso, la necesidad de injertos, el tipo de prótesis y la estabilidad alcanzada por los implantes. Algunos pacientes pueden llevar una prótesis provisional desde el inicio y otros necesitan pasar por diferentes procesos antes de cargar los implantes definitivos. La prioridad no es terminar lo antes posible, sino respetar los tiempos biológicos y conseguir una función estable y mantenible.

¿Puedo tener dientes fijos el mismo día?

En muchos casos, es posible colocar implantes y una prótesis provisional fija el mismo día. Se conoce el tratamiento como implantes de carga inmediata. No significa que el tratamiento haya terminado ni que el paciente pueda masticar con normalidad desde el primer momento. Hace falta suficiente estabilidad de los implantes, una mordida controlable y compromiso con las indicaciones posoperatorias.

¿Se puede extraer un diente y colocar el implante en la misma intervención?

Sí, en la mayoría de los casos se puede hacer un implante inmediato tras la extracción. Para indicarlo se valora la infección, el estado de las paredes óseas, la encía, la posición futura del diente y la posibilidad de conseguir estabilidad. Si el caso no ofrece condiciones adecuadas, puede ser mejor extraer, tratar la zona y colocar el implante más adelante. Hacerlo todo el mismo día es una posibilidad clínica, no un objetivo que deba imponerse a todos los pacientes.

¿Voy a estar sin dientes durante el tratamiento?

No. Siempre se puede planificar una solución provisional para evitar que el paciente sufra un defecto estético. La solución provisional debe decidirse antes de la cirugía para equilibrar estética, comodidad y protección de la zona tratada.

¿Qué tipo de anestesia se utiliza para colocar implantes?

Lo habitual es la anestesia local. En intervenciones extensas o en pacientes con ansiedad puede valorarse una técnica adicional de control de la ansiedad o sedación, siempre que el centro, el equipo y la situación médica lo permitan. La opción adecuada depende de la duración y complejidad de la cirugía y del estado de salud. Antes de la intervención se explican la preparación necesaria, el acompañamiento y las precauciones posteriores.

¿Cuántos implantes hacen falta para sustituir todos los dientes?

No es necesario colocar un implante por cada diente, depende de la forma de los maxilares, la mordida, el tipo de prótesis y las fuerzas que tendrá que soportar. Las soluciones con muy pocos implantes no son adecuadas para todos los casos, y colocar más tampoco garantiza por sí solo un mejor resultado. La planificación debe buscar una distribución estable, fácil de mantener y adaptada a las necesidades del paciente.

¿Es mejor un implante individual o un puente dental tradicional?

Depende de los dientes vecinos, el hueso y la mordida. Un implante individual permite reemplazar un diente sin tallar los contiguos, pero exige cirugía y condiciones anatómicas adecuadas. Un puente puede ser razonable cuando los dientes vecinos ya necesitan coronas o cuando el implante no está indicado. La elección no debería basarse solo en el coste inicial: conviene comparar conservación de tejido, higiene, mantenimiento, reparaciones y pronóstico de cada opción.

Poco hueso y casos complejos

¿Qué pasa si llevo muchos años sin un diente?

Después de perder un diente, el hueso de esa zona suele reducirse progresivamente y los dientes vecinos pueden desplazarse. Eso no significa que sea imposible colocar un implante, pero puede cambiar la técnica necesaria. Hay que medir el hueso disponible y estudiar la posición ideal de la futura corona. En algunos casos bastará con un implante convencional; en otros se necesitará regeneración, una alternativa protésica o una solución específicamente diseñada para atrofias.

¿Puedo ponerme implantes si tengo poco hueso?

Muchas personas con poco hueso pueden recibir tratamiento, aunque no todas con la misma técnica. Las opciones incluyen regeneración ósea, elevación de seno, implantes de dimensiones o trayectorias específicas y, en atrofias muy avanzadas, soluciones de anclaje alternativo. La decisión depende de dónde falta hueso, cuánto falta, la calidad del tejido y la experiencia del cirujano. El diagnóstico tridimensional es esencial para no convertir “poco hueso” en una indicación genérica.

¿Qué es un injerto de hueso dental y cuándo se necesita?

Es un procedimiento destinado a recuperar o conservar volumen óseo para poder colocar un implante en una posición adecuada. Se utilizan materiales y técnicas diferentes según el defecto; en ocasiones se combina con hueso del propio paciente. Puede realizarse antes o al mismo tiempo que el implante. No todos los defectos requieren injerto y no todos pueden resolverse de la misma forma. La indicación debe explicar qué se pretende reconstruir, qué alternativas existen y qué tiempo de cicatrización se espera.

¿Qué es una elevación de seno maxilar?

Es una técnica para aumentar el hueso disponible en la zona posterior del maxilar superior cuando el seno está muy próximo a la cresta donde deberían colocarse los implantes. Se eleva cuidadosamente la membrana del seno y se crea espacio para el material de regeneración. Puede hacerse mediante distintos accesos y a veces en la misma intervención que los implantes. La elección depende de la altura de hueso residual, la anatomía del seno y el estado de salud de esa zona.

¿Cuándo se valoran los implantes cigomáticos?

Se reservan para atrofias severas del maxilar superior y otras situaciones complejas en las que los implantes convencionales no ofrecen anclaje suficiente o exigirían reconstrucciones extensas. Se fijan en el hueso cigomático y requieren una planificación y experiencia quirúrgica específicas. No son una alternativa de rutina ni la primera opción para cualquier paciente con poco hueso. Antes de indicarlos deben compararse los beneficios, riesgos y posibilidades de mantenimiento con otras estrategias.

¿Qué son los implantes pterigoideos?

Son implantes que buscan apoyo en la región posterior del maxilar, cerca del área pterigomaxilar. Pueden ayudar a evitar extensiones protésicas o determinadas regeneraciones en casos seleccionados con falta de hueso posterior. Su colocación exige un conocimiento anatómico preciso y experiencia específica por la proximidad de estructuras importantes. Se valoran dentro de una rehabilitación completa y no como una técnica aislada elegida únicamente para acortar tiempos.

¿Qué es un implante subperióstico personalizado?

Es una estructura diseñada para apoyarse sobre el hueso y bajo la encía, adaptada a la anatomía del paciente. Puede plantearse en atrofias extremas cuando los implantes convencionales o determinados injertos no son adecuados. Requiere diagnóstico tridimensional, planificación individual y una valoración cuidadosa de los tejidos y del mantenimiento posterior. No sustituye de forma general a los implantes habituales: es una alternativa para casos muy concretos que debe indicar un equipo con experiencia en cirugía avanzada.

¿Se puede evitar un injerto de hueso?

A veces sí, mediante una posición diferente de los implantes, el aprovechamiento de otras zonas de anclaje o una prótesis diseñada para esa anatomía. Sin embargo, evitar un injerto no siempre simplifica el tratamiento ni mejora el pronóstico. La decisión debe comparar de forma rigurosa la invasividad, el tiempo, la estabilidad de la prótesis, la higiene y las posibilidades de resolver complicaciones.

¿Por qué es tan importante la posición tridimensional del implante?

El implante debe quedar rodeado de tejido suficiente y orientado para sostener una prótesis que funcione, se limpie bien y se integre con la sonrisa. Una posición inadecuada puede generar problemas estéticos, sobrecarga, dificultad de higiene o necesidad de una prótesis comprometida. Por eso la planificación comienza pensando en el diente final y no solo en dónde hay hueso. La cirugía guiada puede ayudar en determinados casos, pero no sustituye el diagnóstico ni la experiencia del cirujano.

¿Qué aporta una planificación digital y una cirugía guiada?

Las herramientas tridimensionales permiten relacionar el hueso, los dientes, la prótesis prevista y estructuras como nervios o senos. Con esa información puede diseñarse una guía o utilizarse navegación quirúrgica cuando aporte precisión y control. No todos los casos necesitan la misma tecnología y ninguna herramienta elimina por completo el riesgo. Su utilidad depende de la calidad de las pruebas, de una buena planificación protésica y de la capacidad del profesional para adaptar la cirugía a lo que encuentre.

Recuperación, riesgos y mantenimiento

¿Cuánto duele un implante después de ser colocado?

Lo habitual es que las molestias sean controlables con la medicación pautada y mejoren progresivamente. Las cirugías con injertos o varias zonas tratadas pueden producir más inflamación que un implante sencillo. La percepción del dolor también varía entre personas. No es normal que el dolor aumente claramente después de varios días, que aparezca fiebre o que haya una inflamación que dificulte respirar o tragar. Ante esos signos hay que contactar con el equipo sin esperar a la siguiente revisión.

¿Cuánta inflamación es normal después de una cirugía oral?

La inflamación suele aumentar durante las primeras 48 a 72 horas y después empieza a disminuir. También puede aparecer hematoma o dificultad para abrir la boca, especialmente en cirugías complejas. El cirujano dará indicaciones sobre frío local, reposo, higiene y medicación. Si la hinchazón aparece de forma brusca, sigue creciendo después de los primeros días, se acompaña de fiebre, mal olor, supuración o dificultad respiratoria, necesita valoración profesional.

¿Qué puedo comer después de ponerme implantes?

Al principio suelen recomendarse alimentos blandos y templados, evitando masticar sobre la zona intervenida. Conviene hidratarse, no tomar alcohol, no fumar y evitar alimentos duros, muy calientes o con pequeñas semillas que puedan introducirse en la herida. La dieta se amplía según la evolución y el tipo de prótesis provisional. Una carga inmediata no autoriza a morder alimentos duros: proteger los implantes durante la cicatrización es parte del tratamiento.

¿Cuándo puedo volver a trabajar después de la cirugía?

Depende de la intervención y del tipo de trabajo. Tras un implante sencillo, algunas personas retoman una actividad tranquila con normalidad; una cirugía extensa, un injerto o una actividad diaria físicamente exigente pueden requerir más descanso. Es habitual que la inflamación sea más visible a los dos o tres días. Al planificar la fecha, conviene considerar la actividad profesional, los desplazamientos y la posibilidad de acudir a una revisión si surge alguna incidencia.

¿Qué señales de alarma requieren llamar a la clínica?

Hay que consultar si existe sangrado que no cede con las medidas indicadas, dolor o inflamación que empeoran, fiebre, supuración, mal sabor persistente, pérdida de sensibilidad no prevista, movilidad de la prótesis o dificultad para respirar o tragar. También si se ha tomado una medicación incorrecta o aparece una reacción alérgica. Ante dificultad respiratoria, hemorragia importante o empeoramiento rápido se debe buscar atención urgente.

¿Puede el cuerpo rechazar un implante dental?

Los implantes no producen un rechazo inmunológico como un órgano trasplantado, pero pueden no integrarse en el hueso o perder estabilidad con el tiempo. Influyen la infección, el tabaco, determinadas enfermedades, la sobrecarga, la higiene, la posición del implante y factores biológicos. Si un implante fracasa, hay que estudiar la causa antes de decidir si puede retirarse, tratarse la zona y volver a intentarse. Un fracaso no se resuelve simplemente colocando otro implante sin diagnóstico.

¿Qué es la periimplantitis?

Es una enfermedad inflamatoria alrededor de un implante que se acompaña de pérdida de hueso. Puede producir sangrado, supuración, mal sabor o retracción, aunque al principio no siempre duele. El riesgo aumenta con una higiene deficiente, antecedentes de periodontitis, tabaco y ausencia de mantenimiento. Detectarla pronto facilita el control, pero los casos avanzados pueden necesitar cirugía y no siempre es posible conservar el implante. Las revisiones periódicas son esenciales.

¿Cuánto duran los implantes dentales?

No se puede garantizar una duración concreta para todos los pacientes. Muchos implantes funcionan durante muchos años, pero su supervivencia depende de la salud general, el tabaco, la higiene, la encía, la mordida, la calidad de la prótesis y el mantenimiento. La corona o la prótesis puede necesitar reparaciones antes que el implante. Pensar que un implante es “para toda la vida” sin revisiones favorece que los problemas se detecten demasiado tarde.

¿Cómo se limpian los implantes dentales?

Se cepillan a diario y requieren limpiar también los espacios alrededor y debajo de la prótesis. Según el diseño pueden utilizarse cepillos interproximales, hilo específico, irrigador u otros accesorios recomendados por el equipo. La técnica debe adaptarse a la destreza del paciente; una prótesis difícil de limpiar necesita revisión. La higiene profesional periódica ayuda a controlar la inflamación, pero no sustituye el cuidado diario.

¿Cada cuánto tiempo hay que revisar los implantes?

La frecuencia se individualiza según el riesgo. Un paciente con antecedentes de periodontitis, tabaquismo, diabetes o una rehabilitación extensa puede necesitar controles más próximos. En las revisiones se valoran la encía, la higiene, la mordida, la prótesis y, cuando está indicado, el hueso mediante radiografías. No conviene esperar a que algo duela: muchas complicaciones alrededor de los implantes comienzan sin síntomas claros.

¿Qué hago si un implante o la prótesis se mueve o molesta años después?

Debe revisarse cuanto antes y no conviene seguir masticando sobre la zona. A veces se ha aflojado un componente de la prótesis; en otras ocasiones puede existir fractura, sobrecarga, inflamación o pérdida de integración. Intentar apretarlo, pegarlo o esperar puede empeorar el problema. La exploración y una radiografía permiten diferenciar una reparación protésica de una complicación del implante o del hueso.

Cirugía oral y maxilofacial

¿Cuándo es necesario extraer las muelas del juicio?

Se extraen cuando provocan infecciones repetidas, caries que no pueden tratarse bien, daño al diente vecino, quistes, dolor relacionado o problemas para otro tratamiento. No todas las muelas del juicio deben quitarse de forma preventiva. La decisión considera la edad, la posición, la proximidad al nervio y la probabilidad de problemas futuros. Cuando están cerca de estructuras sensibles puede ser necesaria una prueba tridimensional y una estrategia quirúrgica específica.

¿Una muela del juicio incluida puede dar problemas aunque no duela?

Sí. Puede favorecer caries en el diente vecino, inflamación de la encía, pérdida de hueso o formación de un quiste sin causar síntomas iniciales. También hay muelas incluidas que permanecen estables y solo requieren control. La radiografía, la exploración y la evolución permiten decidir entre extraer y vigilar. La ausencia de dolor no basta para afirmar que no existe riesgo.

¿Qué es un quiste maxilar y cómo se trata?

Es una cavidad patológica que puede desarrollarse dentro de los maxilares y crecer sin dar síntomas. Algunos quistes se relacionan con infecciones dentales y otros con el desarrollo de los dientes. El tratamiento depende del tipo, tamaño, localización y estructuras cercanas; puede incluir tratar el diente causal, retirar el quiste o descomprimirlo. El tejido obtenido suele enviarse a analizar para confirmar el diagnóstico. No debe suponerse el tipo de lesión solo por una radiografía.

¿Cuándo hay que consultar por una llaga o un bulto en la boca?

Una úlcera, mancha, bulto o zona endurecida que no desaparece en unas dos semanas debe ser valorada, especialmente si crece, sangra, altera la sensibilidad o dificulta tragar. Muchas lesiones son benignas, pero el diagnóstico temprano es importante. También conviene consultar antes si hay dolor intenso, fiebre o rápida progresión. No deben aplicarse productos irritantes ni retrasar la visita intentando diagnosticar la lesión con una fotografía en internet.

¿Qué es una biopsia oral?

Consiste en tomar una pequeña muestra de una lesión para que un especialista en anatomía patológica la estudie al microscopio. Puede realizarse con anestesia local y permite diferenciar procesos inflamatorios, benignos, potencialmente malignos u otras enfermedades. Solicitar una biopsia no significa que exista cáncer; significa que hace falta un diagnóstico fiable. El resultado debe interpretarse junto con la exploración y la historia clínica.

¿Qué problemas trata la cirugía ortognática?

Corrige alteraciones importantes en la posición de los maxilares que afectan a la mordida, la función y la armonía facial. Puede indicarse en mandíbulas muy adelantadas o retrasadas, asimetrías, mordidas abiertas y otros problemas que no se resuelven solo con ortodoncia. Requiere planificación conjunta entre ortodoncista y cirujano maxilofacial. El tratamiento incluye preparación previa, cirugía y seguimiento posterior; no es únicamente una intervención estética.

¿Quién debe valorar el dolor de la articulación mandibular?

El dolor al masticar, los chasquidos o la limitación para abrir la boca pueden tener causas musculares, articulares o dentales. La primera valoración debe incluir historia clínica y exploración, evitando atribuir todos los síntomas a una única imagen. Muchos casos se tratan de forma conservadora con educación, control de hábitos y medidas personalizadas. La cirugía se reserva para indicaciones concretas. Dolor tras un traumatismo, bloqueo o inflamación intensa requieren una valoración temprana.

¿Puede un cirujano maxilofacial intervenir en casos de apnea del sueño?

En determinados pacientes, sí. La apnea obstructiva requiere un diagnóstico del sueño y un estudio de la vía aérea. El tratamiento puede incluir medidas generales, dispositivos, presión positiva y, en casos seleccionados, cirugía sobre los maxilares u otras estructuras. El cirujano maxilofacial participa dentro de un equipo y no indica una operación solo por ronquidos. La elección depende de la causa, la gravedad y la respuesta a tratamientos previos.

¿Puede una infección dental extenderse y convertirse en una urgencia?

Sí. Algunas infecciones se extienden a los tejidos de la cara y el cuello. Fiebre, hinchazón que progresa, dificultad para abrir la boca, tragar o respirar, voz alterada o mal estado general son señales de alarma. En esas situaciones no basta con tomar antibióticos sobrantes ni esperar a una cita ordinaria: hace falta valoración urgente. El tratamiento puede requerir drenar la infección y resolver el foco dental, además de la medicación adecuada.

Cómo elegir tratamiento y clínica

¿Por qué cambia tanto el precio de los implantes dentales?

El precio no depende solo del implante. Incluye el diagnóstico y la planificación, la experiencia del equipo, el material protésico, los consumibles estériles, las instalaciones, una cadena de esterilización controlada, las revisiones y la capacidad de atender incidencias. También cambia si hacen falta extracciones, injertos o una prótesis compleja. Para comparar presupuestos hay que comprobar qué incluye cada uno, quién realiza la cirugía y la prótesis, y cómo será el mantenimiento.

¿Cómo elegir una clínica y un profesional para un tratamiento complejo?

Conviene valorar la formación del cirujano, su experiencia en casos similares, la calidad del diagnóstico y la claridad con la que explica alternativas y riesgos. Un buen plan debe partir de la prótesis final, incluir seguimiento y facilitar la higiene. Las promesas absolutas, los plazos idénticos para todos o un presupuesto sin exploración son señales para pedir más información. En cirugías avanzadas, es relevante que el equipo pueda prevenir y tratar complicaciones.

¿Qué debe incluir una primera valoración de implantología?

Debe recoger la historia médica y dental, las expectativas del paciente, una exploración de dientes, encías y mordida, y las pruebas de imagen que sean necesarias. A partir de ahí se explican las opciones, sus ventajas y límites, las fases, los tiempos aproximados, el mantenimiento y el presupuesto. En Clínica Bustillo & López, el objetivo es proponer un plan individualizado y comprensible, no aplicar la misma solución a todos. La decisión final debe tomarse después de resolver las dudas.

¿Qué nos hace diferente frente a las franquicias dentales?

Un implante dental empieza cuando alguien decide dónde debe ir, qué tratamiento solucionará su caso y qué hacer si el caso no es sencillo.

En Clínica Bustillo & López, la implantología se aborda desde la experiencia en cirugía oral y maxilofacial del Dr. Ángel Fernández Bustillo, la Dra. Cristina López Linares y la planificación conjunta del equipo. Valoramos el hueso, la encía, la mordida y la futura prótesis antes de proponer un tratamiento. Y si existe una dificultad, forma parte del diagnóstico desde el principio, no aparece como una sorpresa en mitad del proceso.

No creemos que el nombre o el tamaño de una clínica definan la calidad de la atención. La diferencia que queremos que notes es poder conocer quién se responsabiliza de tu caso, por qué recomienda cada opción y cómo te acompañará después.

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